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The Sacramento Union, 19 de julio de 2005

La llama atómica da energía a los monjes
The Associated Press
Publicado: 19 de julio de 2005
SAN JOSÉ, California
Un farolillo que contiene restos del incendio provocado por el ataque nuclear que destruyó Hiroshima está de camino a Nuevo México, el lugar de origen de las armas atómicas.
Unos monjes budistas van a portar el farol -a pie- hacia el sudoeste durante las próximas tres semanas, atravesando California, Arizona y parte de Nuevo México. Su objetivo consiste en llegar a la Base de Misiles de Trinidad, lugar en el que se detonó la primera arma nuclear del mundo el 16 de julio de 1945.
«Me reconforta conocer a alguien que va a caminar más de 1 600 Km para hacer un llamamiento en favor de la paz» ha manifestado Mark Weiss, 41 años, que asistió a la ceremonia de recepción en Palo Alto el domingo.
Los monjes japoneses, vestidos con sandalias y túnicas, salieron de San Francisco el sábado, día en que se conmemoraba el sesenta aniversario de la prueba. Planean llegar a la base el 9 de Los monjes japoneses, vestidos con sandalias y túnicas, salieron de San Francisco el sábado, día en que se conmemoraba el sesenta aniversario de la prueba. Planean llegar a la base el 9 de agosto, día en que se lanzó la bomba atómica llamada “Fat Man” sobre Nagasaki.
«En el calendario oriental, sesenta años constituye el fin de un ciclo» ha señalado el Rev. Keishi Miyamoto, uno de los monjes. «Me gustaría devolver la llama al lugar del que salió y apagarla con la esperanza de que jamás se volverán a utilizar armas nucleares».
La «llama atómica» es un recordatorio vivo del día en que un bombardero de EE.UU. lanzó la bomba atómica “Little Boy” sobre la ciudad japonesa. Más de 200 000 japoneses murieron en el bombardeo y miles fallecieron posteriormente debido a enfermedades provocadas por la radiación.
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En la red:
Fondo Global para el Desarme Nuclear: http://www.gndfund.org
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