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Scottsdale Republic (Arizona Republic), 28 de julio de 2005


Monjes llevando la llama atómica a N.M.
El regreso «cerrará el círculo» pacíficamente.
Carol Sowers
The Arizona Republic
28 de julio de 2005 12:00 AM
PARADISE VALLEY -
El viernes, justo antes de amanecer, un pequeño grupo de monjes Zen saldrán del Centro de Renovación Franciscana de Paradise Valley para continuar una ruta de 2 500 Km con la que pretenden llamar la atención sobre la amenaza constante de las armas nucleares en el mundo.
Los monjes, que salieron de San Francisco el 16 de julio, están de camino a la Base de Pruebas de Trinidad, cerca de Alamogordo, N.M., lugar de origen de las bombas nucleares que destruyeron Hiroshima y Nagasaki, Japón, el 6 y el 9 de agosto de 1945 respectivamente, durante la Segunda Guerra Mundial.
Los monjes portan la llama atómica encendida hace sesenta años con las cenizas de Hiroshima y la apagarán cuando lleguen a la zona de pruebas el 9 de agosto.
«Piensan que, si la (la llama) devuelven al lugar en que se originó, se cerrará el círculo de forma pacífica» afirma Matt Taylor, que está elaborando una película sobre la marcha.
Taylor también es codirector ejecutivo del Fondo Global para el Desarme Nuclear, patrocinador de la marcha.
Taylor invita a todas las personas que deseen unirse a los monjes a las 5:30 a.m. del viernes en el Centro de Renovación, calle 58 y Lincoln Drive, para que recorran la totalidad o parte de su viaje de 100 Km hasta Globe. En la mayoría de los casos, se proporciona alojamiento.
El sábado, los monjes atravesarán el este de Arizona de camino a Nuevo México y las ceremonias de clausura del día 9 de agosto.
Scottsdale Republic
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